martes, 16 de octubre de 2012

..la belleza siempre será infinita, mientra existan ojos que la observen.

Siempre me he cuestionado el verdadero significado de la belleza*.
Más allá de lo políticamente incorrecto que resulta rechazar el físico de una persona por su poca proximidad con lo que cada uno podría considerar como bello, y más allá de los condicionantes sociales que han incidido en nuestra educación y crecimiento personal, ¿dónde reside la belleza?

Teóricamente existirían unas guías que situan un aspecto más o menos alejado de la consideración global de belleza, bien extendido por todo el mundo, con pequeñas y puntuales diferencias según la zona geográfica u otros patrones como la cultura o la educación. La belleza se basa en la perfección, y la perfección se estima como una simetría y una proporción absoluta entre nuestro cuerpo y con respecto al resto de personas. No es únicamente que nuestros ojos tengan una redonded y una situación exacta y casi matemáticamente imposible, sino que produzcan una reacción de singularidad con respecto al resto de ojos, pero nunca de manera tan destacada que puedan llegar incluso a no considerarse parte del grupo social mayoritario.

La belleza es algo personal y ambiguo, pero esa belleza particular precisamente tendrá connotaciones populares, de las que pensamos que somos ajenos. Incluso cuando la percepción social de belleza establece una separación y una marginación de lo que no consideramos belleza, incluso entonces bajamos la cabeza e intentamos no acceder a lo que pensamos con los sentidos y pretendemos influirnos por lo que debería considerar nuestra mente.

La belleza es exterior, y obviamente también exterior. ¿Por qué engañarnos pensando que la belleza interior es más valiosa que la exterior hasta el punto de cegarnos hacia un rostro mundano y poco agraciado, cuando realmente lo que nos interesa es sólo el interior? ¿Por qué estaría mal visto hacerlo en este sentido y no al contrario, -lo cual estamos hartos de ver- cuando criticamos la poca inteligencia o la poca educación de gente que únicmanete cuida su cuerpo y en ningún caso cultiva su mente? Nos impresionan las personas bellas interiormente, y sin embargo tendemos a criticar a las que lo son únicamente de manera exterior. ¿Qué tiene de malo rendirnos a la belleza de una persona realmente bella en su cobertura? ¿Por qué sí se elogia la belleza interior?
¿No es el arte pura belleza exterior?

Las malas personas pueden ser bellas, y da igual dónde resida esta belleza.
No importa.

*considero estas palabras desde el respeto hacia todas las cualidades. A cada uno le toca vivir una vida, distinta a las de los otros. Nunca sabremos lo que siente alguien por dentro, y nunca tendremos la capacidad de juzgar las decisiones que los demás tomas. Quien lo haga es porque no se respecta así mismo.
 
/, /me he dado cuenta que prefiero observar que crear. Espero que esto no tenga nada de malo
Que cada uno haga lo que sienta. Si a uno le gusta observar y sólo lo bello, y hablar sólo con personas inteligentes, y rezar sólo a su religión...qué tiene de malo?

 Feliz Octubre//



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